Fuga de cerebros en Google
Nuevamente nos encontramos ante una nueva fuga de cerebros en Google. Esta vez la persona que deja la empresa es David Rosenblatt, ex director ejecutivo de DoubleClick, alguien que ha sido una pieza clave para Google en el negocio de la publicidad online.
Pero en esta fuga de cerebros, el CEO de DoubleClick David Rosenblatt no se marcha solo, y es que con el se alejan de Google el ex jefe de venta de publicidad de la compañía y ahora CEO de AOL, Larry Brilliant, y algunos ejecutivos de talla internacional.
En el corto periodo de vida de la compañía, son varios los ejecutivos importantes que han abandonado la empresa, y se especulan varias hipótesis.
Por un lado se especula con que los ejecutivos y talentos quieren un control de su trabajo más horizontal, mientras que a la dirección de Google le gusta tener a los trabajadores encerrados en sus funciones. Por otra parte se apunta a que la compañía podría tener un exceso de talentos en plantilla, y esto es algo que no es fácil mantener.
Hay que tener en cuenta que Google es una empresa de un tamaño considerable y que ha ido captando a lo largo de todos estos años un buen número de cerebros, por lo que tampoco debe ser extraño que de vez en cuando alguno decida cambiar de trabajo. Además detrás de cada abandono de uno de los ejecutivos o cerebros de Google hay diferentes razones entre las que cabe destacar, la intención de convertirse en director general de una empresa, algo que difilmente pueden conseguir quedándose en Google.


Coincido exactamente con vosotros. De hecho en nuestra empresa elaboramos un “mapa de RRHH” partiendo de un test de preferencias cerebrales para que el talento en la empresa esté compensado. No se puede tener a todos Einsteins… y es un ejemplo que ponemos muy frecuentemente. Una vez, por ejemplo, encontramos en una gran multinacional a un empleado con un perfil muy innovador que estaba trabajando en recepción y cobrando 17 mil euros al año…
Hoy en día, el test de preferencias cerebrales que hacemos se usa para todo. Los desempleados para encontrar trabajo (porque certificamos la capacidad de innovación de las personas, cuando la tienen) y las empresas para armar equipos equilibrados. En PROCESOi hemos demostrado que el equilibrio del talento en la organización en general y en el puesto de trabajo en particular, lleva a una mayor productividad.