Google propone ampliar el protocolo DNS
Google ha anunciado junto a un grupo de proveedores de contenido entre los que está Neustar / UltraDNS, una propuesta para ampliar el protocolo DNS.
El protocolo DNS es el encargado de que los dominios que conocemos y utilizamos para acceder a nuestros sitios favoritos en Internet, sean traducidos a números IP. Por ejemplo, es lo mismo el dominio google.com que 74.125.45.104 (puedes hacer la prueba en el navegador introduciendo en lugar del dominio la IP). Estas IP son necesarias para que se realicen las comunicaciones entre ordenadores a través de la red.
Las DNS son de suma importancia para que funcione la infraestructura de Internet. No seríamos capaces de recordar demasiadas IPs, en cambio si recordamos los nombres de nuestros websites favoritos.
El sistema de DNS, trata de resolver la IP para que sea servido el contenido que el usuario está buscando utilizando el servidor más cercano. El envío del contenido desde un servidor cercano al usuario, mejora la velocidad y latencia, así como el equilibrio y carga de tráfico de las infraestructuras de red.
Actualmente los servidores DNS determinan la ubicación del usuario analizando la dirección IP de origen de la solicitud entrante -la dirección IP de resolución de DNS-, en lugar de su dirección IP. Estas resoluciones de DNS son realizadas por los ISPs.
Mediante este sistema, en la mayoría de ocasiones la resolución de las DNS se encuentra cerca de los usuarios, y en estos casos el servidor de nombres autorizados, es capaz de encontrar el servidor más cercano para servir la información.
Esto no sucede siempre, y es que algunos resolucionadores de DNS, están sirviendo áreas realmente amplias. En estos casos el servidor de nombres autorizados, puede devolver la IP de un servidor que se encuentra alejado incluso a varios países de distancia del usuario. Esto conlleva problemas de velocidad, latencia y sobrecarga en las redes.
La propuesta realizada por Google, pretende que el resolucionador DNS incluya parte de la dirección IP del usuario en la solicitud enviada a los servidores de nombres autorizados. Concretamente se incluirían los tres primeros octetos de la IP(24 bits), información suficiente para que el servidor de nombres determine la ubicación de la red.
Google afirma que esta nueva propuesta no afectaría para nada a la privacidad del usuario, aunque existen voces discordantes que dicen que se podrían aplicar con mayor facilidad cierto tipo de restricciones a determinados rangos de IPs.

