La sustitución de electrodos de grafito por nanotubos de silicio en baterías, permite almacenar hasta 10 veces más carga
Un grupo de investigadores de la Universidad de Stanford, en colaboración con otro grupo de investigadores de la Universidad de Hanyang en Corea y LG Chem(compañía fundada en 1947 y división química de LG Group), han demostrado que mediante la sustitución de los electrodos de grafito por nanotubos de silicio en las baterías de litio-ion, es posible almacenar hasta 10 veces más de carga en las baterías.
Este avance podría aumentar el tiempo de autonomía de todo tipo de baterías, incluso las que usan los coches eléctricos, permitiéndoles funcionar durante un periodo más largo de tiempo.
Según los investigadores, durante la prueba los nanotubos han mostrado unos resultados impresionantes, ofreciendo una capacidad de carga reversible de 3247 mA h / g con eficiencia del 89%, y capacidades de retención superiores a 5C tasa (= 15 A / g). Además la capacidad de almacenamiento de una celda de LI-ion compuesta por un cátodo y un ánodo de LiCoO2, es 10 veces superior a la que ofrecen los electrodos de grafito incluso después de 200 ciclos de carga.
El profesor Jaephil Cho de la Universidad Hanyang, ha declarado que esta tecnología aplicada a los automóviles eléctricos, permitirá mejorar la capacidad de su carga entre 6 y 8 veces.

Antes de que esta tecnología sea producida y llegue al mercado, aún quedan varios obstáculos que debe salvar.
Los ánodos de nanotubos de silicio se han probado realizando hasta 200 ciclos de carga, pero esto no es suficiente. Otro de los obstáculos es que si el ánodo puede almacenar 10 veces más de carga, también el cátodo deberá poder almacenar 10 veces más de carga.
Seguiremos atentos a estas investigaciones, y es que el aumento de la autonomía de las baterías es un paso muy importante en un mundo en el que proliferan los equipos portátiles y de mano.

