Los monitores inalámbricos para bebes y transmisores inalámbricos de TV provocan un mal funcionamiento de las WiFi urbanas
Según un reciente informe presentado por Ofcom, los monitores inalámbricos para bebes y los transmisores inalámbricos de TV provocan la ralentización de las conexiones WiFi en las ciudades. Este informe esta basado en el análisis de las conexiones que utilizan la frecuencia de 2.4 GHz WiFi que son las más comunes.
Esta investigación podría acabar con el mito de que las conexiones WiFi suelen dar malos resultados cuando existe una congestión importante de este tipo de conexiones, y señalaría como culpable de este mal funcionamiento a los equipos que operan en la banda de 2.4 GHz.
Según el informe existe la idea de que algunos usuarios domésticos generan grandes cantidades de tráfico WiFi sobrecargando este tipo de redes, y la investigación sugiere que este no es el caso y que la mayor parte de las interferencias proceden del uso de hornos microondas, transmisores de audio vídeo, cámaras de seguridad, o monitores inalámbricos para bebes.
El grueso de las interferencias en este tipo de redes se concentra en los centros urbanos, ya que en estos lugares es precisamente donde las interferencias tienden a aumentar debido a la densidad de población, aunque estos no son los únicos lugares en los que se experimentan problemas, ya que en zonas de baja intensidad de población también se producen interferencias en ciertos canales WiFi.
Según el informe este problema podría resolverse en cierta parte, si se desarrollara una regulación de los dispositivos que utilicen la frecuencia de 2.4 GHz.
Mass Consulting sugiere la aplicación de un sistema de certificación para los equipos que operan en esta banda. Que los dispositivos mostraran un logotipo que advirtiera que no es afectado por las conexiones de 2.4 GHz, conduciría a una mejor elección de los equipos que debe comprar el usuario, y al mismo tiempo hacia una mejor convivencia de los distintos tipos de redes inalámbricas.

